CAT | ESP | ENG | HOME
El flamenco en Barcelona

flamenco barcelona

Los cafés cantantes
El flamenco y los ilustrados
catalanes
La familia Borrull
Carmen Amaya
El flamenco en Catalunya
en los años 50 y 60

La revalorización
con las peñas flamencas

Generación actual
La rumba catalana
 

flamenco barcelona
El concurso de cante jondo de Granada de 1922 y la decadencia de los cafés cantantes marcaron el comienzo de una nueva etapa del flamenco: la opera flamenca. Probablemente se trata de la época más criticada y de menos prestigio, en la que el arte flamenco se incorporó a nuevos escenarios. Primero, se trasladó a los teatros y más adelante, a los escenarios de gran formato, como las plazas de toros y los recintos de gran capacidad. Es el momento de las troupes en gira por todo el territorio, cuando el flamenco pasa de los ambientes íntimos de los cafés cantantes a las multitudes de los grandes espectáculos, y convive con otro tipo de representaciones como el humor o la acrobacia. Una etapa en la que grandes empresarios, como Vedrines, vieron en los espectáculos de gran formato un negocio redondo.

 

flamenco barcelona

 

El nombre de opera flamenca no tiene ninguna relación con la opera que actualmente conocemos, y tampoco es debido a que se trate de espectáculos de gran formato, sino que, este nombre se debe simplemente a una razón tributaria por parte de los promotores de los espectáculos. Los empresarios que realizaban opera o espectáculos de carácter instrumental, sólo tributaban un 3%, mientras que el resto de espectáculos tributaban un 10%.
Sin embargo, no fue un cambio radical, y de forma paralela a los espectáculos de gran formato, coexistían también el music-hall y las fiestas flamencas privadas en los reservados.
Por otro lado, se disparó la aportación teatral y cinematográfica de los artistas flamencos. Fue la época de figuras como Marchena, Pepe Pinto, Niña los Peines o Manolo Caracol. Este nuevo formato del flamenco se prolongará durante dos largas décadas y convivirá con géneros como la zarzuela y la copla.
E Catalunya, uno de los artistas destacados de esta etapa fue el guitarrista mallorquín Juanito el Dorado que, según escritos de Fernando de Triana, no sólo acompañaba al cante y al baile, sino que también interpretaba como guitarra solista de concierto. Tuvo su propio local en la calle Guàrdia de Barcelona, desde donde organizaba espectáculos que recorrían todo el territorio.
El cantaor Niño Fanegas, asentado en Barcelona durante la década de 1930, también fue un artista destacado de los grandes espectáculos en el panorama del flamenco catalán de la época.
En 1936 nace el guitarrista Andrés Batista, que se formará en la escena barcelonesa, primero de la mano del maestro Serra y posteriormente, de Miguel Borrull.
Pero la llegada de la Guerra Civil truncará todas las posibilidades artísticas en Catalunya. Fue una guerra que arrasó con todo y la cultura, no fue ni mucho menos una excepción.

******